REFERENTES

Ángel Barranco, Joaquín Soriano y Pedro Martínez

Industria Auxiliar de la Agricultura

«La situación es ideal para que la industria auxiliar sea el siguiente motor económico»

Rosenda Mirón-Pilar López | La agricultura almeriense suele evocar imágenes de hectáreas de invernaderos, pero a su alrededor se articula un motor económico de vital importancia: la industria auxiliar. Con unas 95 empresas y una facturación anual que ronda los 1.000 millones de euros, este sector ha dejado de ser un mero complemento para convertirse en un referente tecnológico global. En el marco de «Almería en futuro», con la colaboración de Cajamar, en el PITA (Parque Científico-Tecnológico de Almería), reunimos a Pedro Martínez (cofundador y director comercial de Induser), Ángel Barranco (CEO de IDM Agro Metal) y Joaquín Soriano (CEO y cofundador de IKOS Advanced) para analizar cómo la inteligencia artificial, la robótica y la innovación local están transformando el campo almeriense en un laboratorio de soluciones exportables a todo el mundo.

Rosenda: Vamos a poner ejemplos concretos de cada uno de vuestros casos, de vuestras empresas. Por ejemplo, en tu caso, Pedro ¿en qué momento entra la tecnología de Induser en el recorrido que sigue una hortaliza hasta llegar a un supermercado?

Pedro Martínez: Nosotros entramos justo cuando se recolecta del invernadero y llega a la central hortofrutícola. Ahí hay un proceso que se tiene que hacer con la fruta, en el cual el producto final es un envase que tiene que ir al lineal del supermercado para que el consumidor lo compre. Pues esa tecnología que hay de automatización, desde que llega a la central hortofrutícola hasta que se mete dentro del camión para exportarla o bien para llevarlo al mercado nacional, es la tecnología, maquinaria, automatización que fabrica Induser.

Ángel Barranco: Creo que la agricultura, como cualquier proceso, es un proceso natural que se caracteriza por la incertidumbre. Entonces, el papel de la tecnología en nuestro tipo de agricultura es intentar revertir la incertidumbre y convertirla en certidumbre y que se asemeje lo más posible a un proceso industrial. ¿Eso qué quiere decir? Que al final el agricultor está mucho más seguro de lo que va a producir porque puede controlar todas las variables que influyen en el invernadero, incrementa muchísimo la productividad, con lo cual las plantaciones son muchísimo más rentables.

Nosotros somos especialistas en hacer maquinaria de alta movilidad para entornos productivos, de alta productividad, alta densidad y hace tres años creamos un nuevo departamento, un año antes de la explosión de Chat GPT, de de inteligencia artificial y robótica, porque no podemos perder este tren y entonces estamos en distintos desarrollos de robótica móvil y otro tipo de desarrollos de inteligencia artificial enfocados al campo, pero al final se nos han abierto una serie también de nuevos sectores que nosotros hace pocos meses consideramos que eran totalmente inimaginables, que estaban fuera de nuestro ámbito. No nos hemos centrado en crear un producto, sino una metodología de de innovación en el entorno de la robótica y de la inteligencia artificial, que hemos bautizado como la ecuación de innovación de IDM.

Joaquín Soriano: IKOS nace para ayudar al agricultor a tomar, para mí, una de las decisiones más importantes que es cuándo regar y cuánta agua tengo que aplicar al cultivo. Hace cinco años montamos un proyecto con mis socios. Yo soy ingeniero agrónomo de profesión y veía que cuando iba a visitar a mis clientes no tenía herramientas para darle buenos consejos. Desarrollamos un ecosistema, un sensor conectado a una plataforma y desarrollamos uno de los primeros algoritmos de machine learning que se llama Rain Drop, que lo que hace es analizar los datos en tiempo real y le da al agricultor la recomendación de cuándo tiene que regar y cuánta agua tiene que aplicar. Ahí la empresa empezó a crecer. Actualmente somos líderes en España en tecnología y sensórica para el campo. También nos hemos metido en la parte de software de gestión, hemos lanzado un cuaderno de campo digital y un chat de IA integrado con toda la plataforma con cinco agentes, especializado en riego, en clima y otras funcionalidades donde el agricultor puede hacer preguntas. El sistema analiza los datos con modelos de predicción y la hace un plan de riego, cómo tiene que actuar, cómo tiene que activar su riego. También automatizamos parte del riego y de la gestión del clima. Por lo tanto, al final somos una empresa donde intentamos que el 60 o 70 los procesos digitales que requiere un agricultor lo tenga en una sola plataforma.

Rosenda: ¿Os atreveríais a decir que Almería es un gran campo de innovación, con soluciones exportables al resto del mundo, pero que todo ese proceso lo podemos desarrollar, lo estamos desarrollando aquí dentro?

Ángel Barranco: IDM siempre he tenido una visión global. Estamos situados en Almería, pero siempre hemos ido a las ferias internacionales más relevantes en cualquier parte del mundo y competimos en el mundo. Nosotros, depende del año, pero el 80 o 90% de nuestras cifras de negocio, desde hace bastantes años, es mercados de exportación y nuestras máquinas están trabajando en más de 60 países. Competir fuera es lo que te hace aprender y saber que tienes que hacer un producto fiable, fino, porque si no puedes vender la primera vez, pero no la segunda. Además, todo el conocimiento que adquieres viajando, pues también lo reviertes aquí. Y yo creo que además hay una circunstancia bastante especial. La industria auxiliar tiene la característica de que nosotros no somos un producto perecedero, somos un producto de alto valor añadido, con lo cual podemos exportar a cualquier continente. Y luego también otra parte muy importante es que nosotros creamos empleo cualificado, con lo cual es un sumidero de empleo muy importante para los chavales jóvenes que salen de la universidad y que pueden realizar una carrera tremendamente interesante en tecnología. Creo que es un sector que hay que potenciar muchísimo. Los holandeses son más conocidos, yo digo por sus corbatas naranja por vender tecnología, que por vender productos. Y Almería tiene esa misma oportunidad. En nuestras manos está aprovecharla o no. Y ahora se dan dos circunstancias muy especiales. La primera, el cambio climático. Todos podemos pensar que es un vaso medio vacío, las temperaturas están aumentando, es más difícil producir, etcétera. Pero para Almería en concreto, yo lo veo como un vaso medio lleno, porque nosotros venimos produciendo en entorno climático calurosos desde hace 40 años y eso ahora se necesita en muchas partes del mundo que antes no estaban en esa situación. Con lo cual para nuestra tecnología presenta una oportunidad tremenda para poder exportar. Eso por un lado, y por otro, creo que nos encontramos en un periodo histórico para innovar con todo el tema de la inteligencia artificial y de la robótica. La inteligencia artificial toca todos los sectores y nosotros podemos decidir ser protagonistas o ser usuarios de la inteligencia artificial y decidimos ser protagonistas. Entonces, yo creo que estamos en una situación ideal para que la industria auxiliar de la agricultura sea el siguiente motor económico de la economía almeriense. Yo estoy absolutamente convencido.

Pedro Martínez: Yo diría que es un laboratorio único, no solamente por extensión, por la cantidad de hectáreas de invernadero que tenemos, sino también el cómo se produce aquí, que se está produciendo también sin una necesidad de extremadamente grande de energía, aprovechando los recursos naturales. Y claro, otra cosa que es muy peculiar de Almería es que se están produciendo muchísimos tipos de productos y además se exportan diferentes mercados, con lo cual, por ejemplo, en el caso de Induser, que fabrica maquinaria para envasado, ha sido un gran laboratorio, un centro de pruebas grandísimo en el cual hemos podido desarrollar todos los prototipos.

Joaquín Soriano, CEO y cofundador de IKOS Advanced «Estamos cambiando el mindset de que también aquí podemos crear cosas grandes; falta generar un ecosistema potente»

Rosenda: Joaquín, ¿qué estáis aplicando ya en tecnología que hace ocho o diez años os parecía ciencia ficción?

Joaquín Soriano: Nosotros hemos conseguido un hito muy importante, que es que más del 50% del campo de Almería utilice nuestra tecnología. Eso es una muestra de que el producto lo hemos conseguido llevar de una forma muy buena al productor, que es el que tiene que entender la herramienta. A nivel tecnológico está habiendo un relevo generacional, pero también tenemos clientes que tienen más de 50 o 60 años que han aprendido a interpretar una gráfica, interpretar un dato, etc. Estamos consiguiendo ahorros de en torno a un 30% de agua, aumento de producción en torno a un 5%, porque al final el sistema determina cuándo la planta necesita esa cantidad de agua. Y luego hay otra parte que a mí sí me está sorprendiendo. Nosotros ahora hemos lanzado, como comentaba, un chat de IA y las betas que hemos hecho con más de 200 productores, los resultados han sido buenísimos. La interacción te permite darte cuenta de cuáles son las curiosidades que tiene el agricultor, cómo trata la IA, cómo le pregunta, cómo verifica que la respuesta le está dando es correcta y cómo se están dando cuenta de que viene un cambio trascendental en la parte de la gestión agraria, que es cómo a través de la IA van a optimizar mejor la toma de decisiones. Y ese va a ser uno de los grandes cambios. Hemos conseguido generar millones de datos y ahora, gracias a esos datos hemos traído el conocimiento y lo hemos puesto a disposición de nuestros clientes.

Rosenda: ¿Cuál es la tarea que os parece más difícil de automatizar dentro de un invernadero? Eso por un lado y, por otro lado, ¿veremos pronto o estamos viendo ya, no lo sé, vehículos robots trabajando de manera autónoma dentro de las explotaciones?

Pedro Martínez: En el caso de las centrales hortofrutícolas, que es la parte que nosotros trabajamos tenemos la problemática con la mano de obra y tal. Pero además aquí hay una necesidad de reducir costes de producción, porque claro, estamos compitiendo. Almería cuando lleva a sus productos a los supermercados, no está sola en Europa y compite con Marruecos, compite con Holanda, compite con Israel. Todos estos grandes competidores que van todos a las mismas plataformas a vender. Y claro, los procesos, pues cada vez hay una necesidad más inminente de reducir esos costes de producción y mejorar esa productividad. Con lo cual ahí también todo lo que es la automatización y sobre todo la parte artificial, tiene mucho que decir.. Entonces, en el momento en el que se vayan aplicando todos esos sistemas de de medición, de mes, escala, etcétera, e incluso el tema del Business Intelligence, el paso siguiente será la IA que estará en cabeza de estos tres o cuatro software y lo que hará ya será predecir, tomar decisiones directamente autónomas. Eso será el siguiente paso, pero muy necesario sobre todo por esa competitividad que hay que tienen las empresas de Almería.

Pedro Martínez, director comercial de Induser«Somos punteros en cuanto a industria auxiliar y eso, además, se está exportando a otros países»

Rosenda: ¿Se sigue encontrando resistencia entre los agricultores en aplicar estas tecnologías?

Joaquín Soriano: Bueno, al final como hablamos de chat GPT o Claude u otras plataformas como Gemini. Los agricultores se están, están familiarizándose con la tecnología y un poco con la inteligencia artificial. Nosotros sí encontramos un poco más de resistencia en que todavía algunos clientes les cuesta valorar el uso de esa herramienta, porque ellos saben qué abono tienen que echar, qué bichos tienen que comprar, pero también tienen que acostumbrarse a que la tecnología también tiene su valor y desarrollar una plataforma como la que tenemos nosotros. Nosotros tenemos más de 90 personas trabajando en la compañía en tan solo cuatro años, invertimos el 45% del gasto de personal en I+D y desarrollo de nuevas soluciones y mejoras para el cliente. Entonces, a veces todavía el agricultor genera cierta fricción a la hora de entender que para gestionar su cultivo tiene que pagar una suscripción. Yo creo que esa es una de las barreras principales. Nosotros ahora hemos hecho un cambio de modelo de negocio a un modelo renting con todo incluido, plataforma, servicio, sistema de informe y tal, y bueno, y está teniendo bastante acogida porque el agricultor también quiere tener todo al día, quiere buen servicio y entonces pues nosotros, en base a la experiencia, hemos desarrollado este pack. Paga el año de una cuota y le entra todo con todos los servicios de la compañía.

Rosenda: Ángel, en vuestro caso la progresión ha sido también espectacular.

Ángel Barranco: IDM siempre he tenido una visión global. Nosotros estamos focalizados, estamos situados en Almería, pero siempre hemos ido a las ferias internacionales más relevantes en cualquier parte del mundo y nosotros competimos en el mundo. Nosotros, depende del año, pero el 80 o 90% de nuestras cifras de negocio, desde hace bastantes años, es mercados de exportación y nuestras máquinas están trabajando en más de 60 países. Competir fuera es lo que te hace aprender y saber que tienes que hacer un producto fiable, fino, porque si no puedes vender la primera vez pero no vender la segunda. Además, todo el conocimiento que adquieres viajando, pues también lo revierte aquí. La industria auxiliar no es un producto perecedero, somos un producto de alto valor añadido, con lo cual nuestra capacidad exportación es mayor, podemos ir a cualquier continente. Otra parte muy importante es que creamos empleo cualificado, somos un sumidero de empleo muy importante para los jóvenes que salen de la universidad y que pueden realizar una carrera tremendamente interesante en tecnología.